viernes, 11 de octubre de 2013

EL CUIDADOR SE TIENE QUE CUIDAR

A diario nosotros nos cuidamos, realizamos una dieta adecuada, hacemos algo de ejercicio, si nos encontramos mal acudimos al médico...sacamos tiempo para nosotros mismos., es decir, cuidamos de nosotros., a esto se le llama AUTOCUIDADO.

A todos los cuidadores les recuerdo algo que no se les debe de olvidar nunca, CUIDARSE UNO MISMO ES CUIDAR MEJOR A NUESTRO FAMILIAR. Debemos ser generosos, ¿qué quiero decir con esto? que debemos aceptar ayuda, si alguien la ofrece...¿por qué decir NO? aceptar esa ayuda hace que la persona que se ofrece se sienta protagonista d esos cuidados y se implique más, delegar no es abandonar, es querernos, si no nos queremos....¿quién lo hará?

Ahora igual te preguntas...¿y si estoy sóla/o? decirte que eso no es así, siempre que uno busque encontrará, hay que evitar llegar a la frustración, conocer nuestro límite, nadie excepto uno mismo...sabe hasta donde puede llegar, evita ese extremo y ponte en marcha, busca la forma de ser feliz cuidando a los demás, haz que ese día a día merezca la pena.

Desde FISS os animamos a cuidaros, a quereros y que nos tenéis para lo que necesitéis.

jueves, 3 de octubre de 2013

La persona dependiente y el cuidador.


La dependencia puede afectar a cualquier sector de la población y a cualquier edad; aunque ésta tiende a aumentar con la edad y la vejez, esto último es un factor asociado a la aparición de múltiples enfermedades que le impiden realizar de forma normal las actividades de la vida diaria.
Para que podamos hablar de una situación de dependencia, y de acuerdo con la definición aceptada por el Consejo de Europa, debe darse la concurrencia de tres factores:
  • Existencia de una limitación física, psíquica o intelectual que merme determinadas capacidades de la persona.
  • La incapacidad de la persona para realizar por sí mismo las actividades de la vida diaria.
  •  La necesidad de asistencia o cuidados por parte de una tercera persona.

Hablando de esa tercera persona…esa “carga” suele recaer en la mujer; normalmente la madre o la hija, el familiar más cercano. El cuidador asume la responsabilidad total de los cuidados y el apoyo diario a la persona dependiente.
Aunque el cuidado de un familiar o un conocido puede ser muy gratificante, es cierto, que supone una situación de exceso de trabajo y de pérdida de autonomía para el cuidador que puede ocasionarle tensiones, frustraciones, abatimiento y dificultades en diferentes ámbitos de su vida diaria.
Hay multitud recursos al alcance de muchos que pueden ayudar a conseguir que el cuidado del familiar sea todo lo gratificante que uno quiera, sólo hace falta buscar una buena información, dejarse aconsejar y dejarse ayudar.


¿Cómo ha empezado el otoño? Nosotros seguimos ayudándote.