viernes, 19 de diciembre de 2014

¡¡¡NAVIDAD SIN FECHA DE CADUCIDAD!!!

   
 Otro año más llega la tan ansiosa NAVIDAD… ¿es todo tan bonito como se ve? Es una época muy ansiada por unos pero también odiada por otros. Momentos de echar de menos personas que no están, situaciones familiares duras…  La navidad es esencialmente familiar basada en grandes cenas, regalos, alegría.

Es cierto que el concepto de navidad va cambiando con la edad: de niños lo asociamos a regalos, adornar la casa… cuando somos jóvenes a salir con los amigos, estrenar ropa pero sin darnos cuenta llegamos a la edad adulta y es cuando nos vemos en la necesidad de adaptarnos a las necesidades del resto de la familia. Aquí toma especial importancia el tema central de nuestro blog LOS MAYORES.

En estas fechas las personas mayores no suelen estar solas ya que la familia se reúne y las casas se llenan de gente. Pero una casa llena de gente no tiene porque hacer que el mayor se sienta acompañado. Muchas veces los excluimos no con una intención despectiva sino por cuestión de tiempo, perdida de habilidades que antes tenían y que ahora solamente con paciencia y cariño pueden realizarlo de una manera estupenda. ¿Existe algo mejor que la comida de la abuela?¿Por qué ya no participa en la elaboración del menú familiar?

Pequeños gestos pueden llenarlos de felicidad el sentarse todos juntos, hablar de cómo se han celebrado desde siempre las navidades, llevarlos a mercados navideños, ayudar en el adorno de la casa…Todas estas cosas pueden hacer que se sientan queridos, acompañados y que no vean  la NAVIDAD  como una época con fecha de caducidad que el 7 de Enero finaliza.

Por eso debemos esforzarnos por conseguir que nuestros mayores estén emocionalmente bien y sea una época de alegría pero no sólo en estas fechas sino todo el año sacando una pequeña parte de nuestro tiempo para estar con ellos acompañarles y darles lo mejor de nosotros.
Para terminar os pongo un enlace interesante: son blogueros de más de 60 años que realizan unas entradas interesantes y enriquecedoras.
http://bloguerosmayores.ning.com


¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD¡¡¡¡¡





lunes, 3 de noviembre de 2014

"El cuidado de mayores... actividad gratificante y enriquecedora

Al hablar del cuidado de personas mayores siempre se ha tendido a pensar en consecuencias negativas y cargas para el cuidador afectando a su vida personal, social y familiar.


Muchos cuidadores experimentan efectos positivos, sobre todo a nivel emocional, esto viene influenciado por la enfermedad de la persona dependiente y sobre todo por los recursos personales de los que dispone el cuidador (apoyo social, familiar, aptitudes…)

Debe quedar claro que la enfermedad de la persona cuidada nunca debe verse como algo positivo, nos referiríamos al proceso y a la capacidad de resolver problemas lo que adquiere un sentido positivo.

Esta satisfacción aparece al ayudar a la persona dependiente disfrutando de su compañía y de las actividades que realizan a través de recompensas personales, sentimiento de reciprocidad, mejora de las relaciones con la persona cuidada y con el entorno que los rodea, sentirse útil, querido, orgullo al solucionar crisis y en definitiva sentirse realizado a nivel personal o profesional si se trata de un cuidador formal. Cuando el cuidador no tiene determinadas capacidades el hecho de aprenderlas también repercute en una actitud más positiva y una mejor valoración personal.Una vez que se deja de ser cuidador suele quedar ese sentimiento de protección, ayuda hacia los demás exteriorizando una actitud más empática hacia otros cuidadores.

En definitiva debe abandonarse ese concepto de el “cuidado” como algo negativo que no puede aportar nada a la persona y que solo trae cargas y problemas. Los que tratamos este sector siempre hemos querido inculcar en la sociedad ese sentimiento de  necesidad de ayuda a los demás para potenciar este sector y sobre todo que nuestros mayores se sientan acompañados, protegidos y CUIDADOS.

Cuando el cuidador no tiene determinadas capacidades el hecho de aprenderlas también repercute en una actitud más positiva y una mejor valoración personal 
 Ingmar Bergman

jueves, 2 de octubre de 2014




Este miércoles 1 de octubre se conmemora una vez más el Día Internacional de las Personas de Edad, fecha designada en el año 1990 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en seguimiento a las iniciativas instrumentadas a raíz del Plan de Acción Internacional de Viena sobre el Envejecimiento que fuere aprobado por la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento (1982), vaya pues mi deseo que en este día podamos reflexionar sobre cuáles serán las estrategias para una población que envejece y porque cada vez sean más los aportes que hagamos para hacer efectivos los derechos de las personas mayores.

Quienes venimos trabajando en este campo  bregamos a diario tanto en lo discursivo como con las acciones que instrumentamos por generar una mayor visibilidad de los Adultos Mayores, combatiendo las visiones negativas respecto a las personas mayores, llevando a cabo acciones que modifiquen la realidad de la vejez.

Las personas mayores emergen socialmente con nuevos roles y necesidades, evidenciando que otra vejez es posible, que las personas de la tercera edad siguen brindando apoyo en la estructura familiar y realizando a diario distintos aportes a la Sociedad. De hecho el Papa Francisco señalo la importancia de los ancianos en la familia y para el futuro de la sociedad. "Los jóvenes dan la fuerza para hacer avanzar al pueblo, y los ancianos robustecen esta fuerza con la memoria y la sabiduría"

Trabajemos por una cultura del Respeto hacia los Adultos Mayores, proporcionándoles cuidado y buen trato como sujetos de derecho y en consecuencia trabajando para edificar entre todos una Sociedad para todas las edades.

 «no dejar a nadie atrás: promoción de una sociedad para todos».

Desde Fiss Jaén luchamos por ello día a día.


miércoles, 25 de junio de 2014

"Mayores, discapacitados/as, dependientes y vacaciones"



Llegó el verano y las ganas de coger las ansiadas vacaciones. Por desgracia muchas personas dependen de nuestra presencia en casa para hacerles más fácil las actividades de la vida diaria, sobre todo cuando se trata de personas mayores, discapacitadas y/o dependientes. Las ofertas de ocio, por suerte, cada vez se van ampliando más y las empresas comienzan a tener en cuenta a éste colectivo.
Cuando vamos a viajar con una persona discapacitada debemos valorar la accesibilidad del lugar, es decir que la ciudad, hotel o entorno al que vayamos a viajar reúna las condiciones de confort, seguridad e igualdad para todas las personas, particularmente para aquellas que presentan alguna discapacidad. Lo ideal sería que todos los lugares estuvieran libres de barreras para éstas personas, pero como no es así, os aconsejamos consultar el portal de turismo accesible en el cual podréis informaros sobre qué es ésto, así como de los hoteles, restaurantes, actividades, etc., en las que podréis disfrutar sin preocuparos de las barreras.
Pero,  ¿qué pasa cuando la persona se niega a viajar?
Es común que las personas debido a su edad, estado de salud o simplemente porque se han acomodado a su rutina diaria se nieguen a viajar en la época estival. Ante ésta situación es bueno que la familia conozca los distintos recursos que existen.
Por un lado,  está el conocido “Programa de respiro familiar” que consiste en la acogida a personas en situación de dependencia, en régimen residencial, cuando éstas no pueden ser atendidas por los familiares, que con normalidad se encargan de su cuidado y ante diversas circunstancias; descanso, hospitalización de éstos, etc.
El problema de este programa es que no atiende a toda la población, sino que únicamente va dirigido a personas con discapacidad, menores de 65 años, que se encuentran en situación de dependencia y empadronados en Andalucía.
¿Qué hacemos con el resto de población mayor, dependiente y/o discapacitada que no reúne esos requisitos?
Existen numerosas empresas que ofertan servicios por horas para la atención de estas personas, pero en Fiss de forma novedosa contamos con el servicio de interno/a.
Con éste, tenemos una persona disponible 24 horas  para que asista, cuide y acompañe a nuestros mayores, discapacitado/as y/o dependientes. Para ello contamos con auxiliares de ayuda a domicilio cualificados/as y facilitamos todo el “papeleo”; contratación, alta, nómina, etc., para que no suponga ningún estrés.
Nuestro objetivo es cubrir las necesidades que puedan generarse en el cuidado de personas mayores y discapacitadas, adaptándonos siempre a las circunstancias de cada caso.

jueves, 19 de junio de 2014

¡Las personas nos hacemos mayores, no viejas!



En la sociedad actual se da más valor al físico y a la juventud que, por ejemplo, al conocimiento. Todos debemos reflexionar sobre cómo nos gustarían que nos vieran y nos trataran, si lo hiciéramos comprobaríamos que no nos gustaría que el resto de la sociedad se guiara por estereotipos, sin darnos la oportunidad de demostrar quienes y como somos.
Como en todos los colectivos, también existen estereotipos sobre  las personas mayores, que influyen de forma negativa en su día a día. Uno de los estereotipos que más se reconocen en nuestra sociedad es el edadismo o discriminación de las personas por su edad. La palabra “viejo” es un ejemplo de edadismo, a través del lenguaje, que puede provocar en la persona un gran sentimiento de inutilidad.
¡Las personas nos hacemos mayores, no viejas! ¡Viejas son las cosas! 
Que son como niños es otro estereotipo que puede influirles de forma negativa. Les hará sentir que han perdido sus capacidades y les desmotivará a la hora de luchar por ser independientes.
Tenemos que tener claro que cada persona mayor es única y que existen muchas maneras de envejecer.
No todos los mayores tienen mala memoria, están enfermos, les gusta aislarse o son dependientes. Hacerles pensar esto, lo único que provocará será que asuman estos estereotipos como propios de la edad y que la percepción que tengan de sí mismos sea muy negativa. 
Quien conoce a más de una persona mayor sabe que no todos son iguales, podemos encontrar a los/as fanáticos de las nuevas tecnologías, a los/as que les encanta viajar, los/as bailarines, los/as de la copita al medio día, los/s que han decidido ponerse a estudiar, otros/as mas sedentarios, los/a locos por la costura, etc., pero nunca a dos iguales porque eso es imposible. 
Alejarnos de los estereotipos es tan sencillo como dejar que la persona se muestre tal y como es. Se acabaron frases como "eres mayor para ésto" o "es normal a tu edad". Dejemos que sean ellos/as mismos/as y hagamosles sentir que son capaces de todo.


jueves, 12 de junio de 2014

El maltrato hacia las personas mayores




En los últimos días y debido a un vídeo que ha aparecido en televisión, nos hemos acercado a la realidad que viven algunos de nuestros mayores, víctimas de violencia institucional y/o domiciliaria. Lamentablemente no se trata de un hecho aislado son situaciones que llevan dando durante mucho tiempo y que debemos intentar erradicar entre todos.
La edad, el sexo, las condiciones físicas y mentales y su dependencia de otras personas para realizar actividades de la vida diaria, son algunos de los múltiples factores que hacen que nuestros mayores sean un colectivo especialmente vulnerable ante el maltrato.
Los/as profesionales que trabajamos por y para este colectivo debemos conocer cuáles son las formas de maltrato que más se dan, con el objetivo no solo de prevenirlas sino de identificarlas y eliminarlas. Algunas de las más destacadas son:

  • Negligencia. Supone la desidia, intencionada o no, en la atención sobre los aspectos básicos de la vida de una persona; alimentación, aseo, vestido, medicación, etc. Ante situaciones de negligencia encontraremos personas que presentan desnutrición, deshidratación o suciedad entre otros síntomas.
  • Psicológicos. En esta forma de violencia se enmarcan aspectos conocidos como la humillación, los insultos, el aislamiento y algunos otros que pasan desapercibidos como la infantilización. Esta violencia suele influir en la autoestima de nuestros mayores, provocando ansiedad, depresiones o inseguridad.
  •  Económico. Ésta se da cuando terceras personas disponen a su antojo de los bienes materiales o económicos de la persona mayor, normalmente con engaño o abusando de la confianza de ésta, privándoles además de tomar decisiones sobre su propio patrimonio.
  •  Físicos. Esta quizás sea la forma de maltrato más conocida y más evidente. Se manifiesta a través de golpes o empujones y suele aparecer de forma asociada a la violencia psicológica o negligencia.

Desafortunadamente éstas no son las únicas formas en las que se manifiesta, existen otras como, por ejemplo; el abandono, el aislamiento, el desamparo, la exclusión social, la violación de derechos o el síndrome de la abuela esclava.
Esto ocurre porque estamos ante un colectivo dependiente y vulnerable, que la mayor parte de las veces se siente tan mal que normaliza estas situaciones, sin considerar si quiera la posibilidad de denunciarlas.
Las personas que estamos a su alrededor debemos darles pautas para defenderse, mostrándoles los mecanismos de denuncia y trabajando en el fomento de su autonomía, porque ellos son una parte muy importante de la sociedad, sólo les falta creérselo.

jueves, 29 de mayo de 2014

Sexualidad y 3ª edad



“Somos sexuales desde que nacemos hasta que morimos, porque el sexo tiene que ver con las sensaciones y no dejarnos de sentir nunca” (La vida empieza hoy)

A menudo olvidamos que las personas mayores tienen necesidades sexuales y por tanto la necesidad de tener sexo o practicar la masturbación.
Es evidente que con el paso del tiempo la sexualidad cambia y el deseo no está tan presente, porque físicamente cambiamos y nuestra actividad hormonal no es tan intensa. Las personas que trabajamos con ancianos/as debemos hacerlos conscientes y transmitirles que el sexo es algo natural, que no hay que sentirse mal por tener deseo sexual y apoyarles en la aceptación del paso del tiempo por su físico.
Está comprobado que las relaciones sexuales favorecen la salud emocional y física, con éstas se fortalece el corazón y se liberan hormonas que provocan bienestar en nuestro organismo, además es una buena forma de reducir el estrés y expresar sentimientos, por lo que fomenta nuestra autoestima y bienestar mental.
Es cierto que cuando hablamos de sexualidad y envejecimiento debemos diferenciar entre hombres y mujeres, por ejemplo, en las mujeres cuando aparece la menopausia, normalmente se comienzan a sentir molestias en las relaciones sexuales y el deseo comienza a disminuir. Esto, a menudo, provoca que la mujer a estas edades no desee comenzar una relación sexual aunque no significa que una vez iniciada se impliquen de igual manera que el hombre. En el hombre el envejecimiento afecta a sus niveles de testosterona, a menudo presentan dificultades para tener erecciones y la eyaculación es más lenta, pero su deseo sexual sigue presente.
Generalmente estos aspectos a son desconocidos por los/as cuidadores/as y aunque es posible que les incomode hablar del tema, tienen que ser conscientes de que es un aspecto influyente en el bienestar físico y mental de las personas mayores, por lo que es importante educarles sexualmente y transmitirles que hay afecciones que afectan a la sexualidad y que son inevitables con la edad, pero que existen diversas formas de satisfacer su deseo sexual. En este sentido es importante aconsejarles que hablen con su médico, quien podrá poner remedio a las afecciones que afectan a la sexualidad, así como con la pareja a la que deben contar como se sienten, que ilusiones o inquietudes tienen respecto al sexo y que esperan de sus encuentros sexuales. Esto facilitará y mejorará las relaciones y hará que se abran a descubrir cosas nuevas.