martes, 22 de abril de 2014

"El bienestar de las personas con demencia es resultado directo de la calidad de las relaciones que mantienen con quienes les rodean" Kitwood, 1997



El alzhéimer es el tipo de demencia más común entre las personas mayores, supone el deterioro del sistema nervioso central y se caracteriza por el deterioro de las funciones superiores, su principal síntoma es la pérdida de memoria junto con la alteración en el carácter. 

Se trata de una enfermedad degenerativa e irreversible, cuya gravedad dependerá en gran medida de las condiciones físicas de la persona que lo sufre, así como su modo de vida.

Ya que aún no existe una cura, es importante conocer cuáles son sus síntomas y diagnosticarlo a tiempo. Debemos sospechar de la aparición de la enfermedad cuando la persona; olvida con frecuencia cosas cotidianas, se distrae con facilidad, repite las cosas constantemente, presenta déficit de atención, y/o cambia su carácter, echando la culpa de estos “fallos” a otros.

Para prevenir la aparición de esta demencia se recomiendan llevar hábitos de vida saludables, tales como:
  • Hacer ejercicio físico, al menos 2 horas semanales.
  • Llevar una dieta equilibrada.
  • Controlar los niveles de azúcar, colesterol y/o hipertensión.
  • Ejercitar la mente (leer, participar en actividades grupales, practicar juegos intelectuales,…)

Nunca es tarde para abandonar algunos hábitos perjudiciales y llevar una vida activa que nos permita, no sólo salir de la monotonía del día a día, sino conseguir una vejez saludable.



lunes, 7 de abril de 2014

7 DE ABRIL, DÍA MUNDIAL DE LA SALUD

Según la Organización Mundial de la Salud, ésta no solo es sinónimo de ausencia de enfermedades, además supone un estado de completo bienestar físico, mental y social. 

Con las personas dependientes a veces hacemos hincapié únicamente en mejorar su estado físico e intentar mantener y mejorar sus funciones cognitivas y este es un trabajo muy importante y necesario, pero no menos que la mejora de su bienestar social, ya que está comprobado que tener una vida activa mejora la salud y el bienestar y ayuda a prevenir la depresión y la ansiedad.

Tanto a los familiares, como a las personas que trabajan para los/as enfermas les corresponde la tarea de intentar que la persona se sienta una útil, mantenga contacto con su entorno y  lleve una vida activa, dentro de sus posibilidades. 

     Desde FYSS, nos atrevemos a dar algunos consejos que pueden hacer que mejore su bienestar social:

  • Recordarles que actividades les interesaban cuando se encontraban mejor de salud y motivarles a retomarlas y/o marcar pautas para que algún día puedan llegar a hacerlas.
  • Potenciar el contacto con sus familiares y amistades.
  • Mantenerlos/as conectados con el exterior, por ejemplo; a través de los medios de comunicación.
  • Crear una rutina de actividades que motive a levantarse el próximo día con ilusión.

Hacer a nuestros/as mayores felices es más fácil de lo que imaginamos.

 ¡Ojalá lo consigamos!

miércoles, 2 de abril de 2014

La importancia de la formación



Formarse supone adquirir una serie de conocimientos que te permitirán posteriormente desenvolverte tanto en el día a día como en tu ámbito de trabajo. Hoy día existen empleos que históricamente no se habían considerado como tales por lo que no era necesaria la mínima formación.
Uno de éstos puede ser el cuidado de nuestros mayores, este es un puesto de trabajo con muchas salidas, ya que afortunadamente nuestro país sigue teniendo una población cada vez más longeva. Actualmente en este campo de trabajo la competencia es grande y como en todos, los empleadores exigen a sus trabajadores y trabajadoras la máxima cualificación posible.
Debemos alejarnos de la idea de que con cariño y amor cualquier persona puede cuidar de nuestros mayores, es cierto que un cuidador o cuidadora debe tener estos valores, pero además entre sus competencias están las de garantizar unas medidas higiénico sanitarias; prevenir riesgos en el domicilio; prevenir lesiones; y favorecer la comunicación y/o expresión de sentimientos del o la dependiente, competencias que se adquieren con formación y trabajo.
Debemos pensar que nadie se pone en manos de un conocido o conocida para curarse una enfermedad, sólo porque le han recomendado que es bueno o buena haciéndolo, intentamos buscar un médico o médica que sólo por el hecho de serlo nos va a dar la seguridad suficiente para ponernos en sus manos. Si queremos lo mejor para nosotros/as también debemos quererlo para nuestros mayores, por eso a la hora de contratar debemos exigir a una persona formada y a la hora de buscar trabajo debemos intentar demostrar que somos los y las mejores en nuestro campo.

¡YO PARA MIS MAYORES ELIJO LO MEJOR! ¿Y TÚ?