miércoles, 21 de septiembre de 2016

Familiares de personas con Alzheimer
1. Búsqueda de información para poder conocer mejor la enfermedad ya que el deterioro de las capacidades cognitivas suele provocar alteraciones psicológicas como insomnio, ansiedad y puede afectar por consiguiente a la relación con su entorno. El profesional del trabajo social debe estar actualizado de las terapias y los recursos de los que puede beneficiarse.  
Es muy importante que los familiares estén pendientes de las personas mayores y en sus cambios, puesto que el Alzheimer es una de las enfermedades que en sus primeros pasos no suele diagnosticarse, y teniendo en cuenta que el 40% de las personas mayores de 90 años sufre esta enfermedad, es considerable estar al tanto, porque recordamos que aunque no tenga cura si es verdad que con una buena estimulante cognitiva y un cuidado personalizado podemos frenar el deterioro. 

2. Selección de un cuidador ya que se irán deteriorando las capacidades cognitivas e irá aumentando su dependencia hacia el cuidado de otra persona para realizar la Actividades de la Vida Diaria (AVD). El cuidador se recomienda que tenga experiencia y/o formación en técnico de atención sociosanitaria, auxiliar de enfermería o el certificado de profesionalidad de ambas disciplinas.
Dependiendo del grado de dependencia si es que lo tiene podrá beneficiarse del servicio de ayuda a domicilio (SAD)que presta la Junta de Andalucía. Y si en su caso aún no lo tiene concedido y /o quiere aumentar las horas de atención al usuario tiene recursos en el ámbito privado.  


Fuente: Periódico especializado en los mayores, profesionales y empresas del sector(entremayores.es)